Registros de presencia humana en Traful 1

10000 ac

Líneas de Tiempo: Río Negro, Región Andina. Río Negro

Categoria: Arqueología, Territorios indígenas libres

Pais: Argentina

Provincia: Río Negro

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La cueva Traful 1, cerca de la confluencia del río Traful con el Limay, dio fechados radiocarbónicos de 14C 10.000 años AP , indicando presencia humana.

La cueva Traful 1 se encuentra cerca de la confluencia del río Traful con el Limay, dista de la cueva de Cuyín Manzano, unos 7 km (aproximadamente, una hora de marcha) (en el caso, a lo largo de dos valles que convergen) y se orienta al nor-noroeste. En la base de la secuencia sedimentaria encontrada durante las excavaciones[1] se reconoció una sucesión de cuatro capas carbonosas, de poca extensión, formadas por acción antrópica: son las N° 21 a 18 inclusive. La ocupación del sitio comenzó casi tan pronto como la acumulación de sedimentos: el fogón de la Capa 21 estaba literalmente aplastado contra el piso de roca. Por entonces, las paredes de la cueva convergían hacia abajo, limitando la superficie larga y estrecha. En el centro y en el fondo yacían grandes bloques. Entre las materias primas líticas del sitio, predomina una toba silicificada identificada con el “sílice no cristalino”. Es una roca de baja calidad, pero está disponible en las inmediatas cercanías, porque se asocia a las formaciones volcánicas en la que se abren ambas cuevas. Se infiere que dentro de la cueva hubo producción lícita y que en parte fue circunstancial y expeditiva, ya que ciertos artefactos se abandonaron allí mismo. Esta breve vida útil es congruente con la escasa preocupación por la selección de materia prima. En la capa 21 se hallaron también huesos de cánidos (probablemente zorro) y vestigios de pigmentos. Unos pocos restos de milodontino serían contemporáneos de esta capa, pero no se le asocian y su presencia podría explicarse por razones enteramente naturales. De una muestra del fogón se obtuvo una datación de 9.285 +/- 230 AP. Por encima de la capa 21, la acumulación de sedimentos aumentó levemente la superficie subhorizontal ocupable. Se sucedieron las capas 20 a 18, con características bastante similares: los vestigios culturas se disponen en torno de fogones, que en tres casos alcanzaron a oxidar el sedimento sobre el que apoyaban. Tanto las lascas (que son de sílice o de toba silicificada) como los restos de fauna (zorro, vizcacha de la sierra, la almeja de agua dulce) son exiguos, lo que se compagina bien con lo restringido de las superficies ocupadas (10m2 en la capa 20, algo más de 13 m2 en la capa 18). Una muestra de carbón de fogón de la capa 18 indicó 9.430 +/- 230 AP. Seguramente estamos ante vestigios de ocupaciones breves y funcionalmente limitadas. Pero en Traful I las características se reiteran a través de cuatro unidades estratigráficas diacrónicas, que alcanzan un espesor de 55 cm, lo que se interpretó como “…un patrón estable de utilización del sitio a lo largo de un lapso considerable”. (CRIVELLI MONTERO, 2010: 272-275)

[1] La cueva Traful I fue excavada en el marco del proyecto Alicurá


Fuente:
CRIVELLI MONTERO, Eduardo (2010): Arqueología de la Cuenca del río Limay. En Los ríos mesetarios norpatagónicos: Aguas generosas del Ande al Atlántico. Ed: Masera R. et.al., ed. Río Negro: Ministerio de Producción de Río Negro.


Fuente de Imagen: 
Extraído de CRIVELLI MONTERO, Eduardo (2010): Arqueología de la Cuenca del río Limay. En Los ríos mesetarios norpatagónicos: Aguas generosas del Ande al Atlántico. En: Masera R. et.al., ed. Río Negro: Ministerio de Producción de Río Negro