El poblamiento del actual territorio argentino

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Categoria: Ambiental, Arqueología, Cultural, Pueblos Indígenas, Socio Poblacional

Pais: Argentina

Provincia: Santiago del Estero

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El extenso territorio que comprende la vertiente oriental de la Cordillera de los Andes y las planicies y mesetas que se extienden hasta el océano Atlántico –parte de lo que hoy es la Argentina– se pobló hacia el final del período geológico denominado Pleistoceno: es decir, entre los 13 y 10 mil años antes del presente.

Exactamente cuándo y cómo fue esa colonización es aún tema de debate y, además, supone considerar otros dos problemas:    
1. La escasez de hallazgos correspondientes al momento inicial de la ocupación;    
2. El uso que hacen los arqueólogos de los fechados obtenidos por el método de radiocarbono 14.


El primero se origina en una premisa sencilla: si las primeras bandas de cazadores-recolectores que ingresaron al territorio estaban explorando un terreno desconocido, es muy probable que se hayan desplazado relativamente rápido y sin dejar indicios visibles de su presencia. Tal situación fue planteada para la región patagónica por el arqueólogo Luis Borrero y se puede hacer extensiva al resto de la Argentina. Así, las posibilidades de dar con las evidencias de las etapas iniciales son remotas y es probable que los sitios que hemos descubierto hasta ahora, correspondan a un período posterior, cuando las sociedades indígenas ya estaban asentadas en la región.

El segundo problema deriva del uso e interpretación de los fechados de carbono catorce. Para decirlo claramente, estas dataciones no son absolutas, sino edades aproximadas expresadas en años radiocarbónicos y que, si bien se aproximan a los años calendáricos, no son exactamente iguales. ¿Cuál es la diferencia entre los años radiocarbónicos y los calendáricos? Esto varía según la antigüedad y la región del planeta; para los momentos recientes, puede ser de unas pocas decenas de años, pero cuando nos acercamos a las postrimerías del Pleistoceno, llega a ser de hasta 2000 años.

Además, en el hemisferio sur la relación entre los años calendáricos y los radiocarbónicos aún no está bien ajustada. Por último, el método de carbono radiactivo fecha material orgánico que pudo haber sido afectado por distintos procesos contaminantes y, por lo tanto, dar un resultado diferente –más moderno o más antiguo– que la edad de muerte del organismo (vegetal, animal o humano) datado. Aunque los laboratorios de todo el mundo han refinado las técnicas para reducir las posibles fuentes de error, estos aún persisten.

Teniendo estos dos problemas en mente, hoy se puede afirmar que las más tempranas evidencias del poblamiento en la Argentina proceden de las regiones pampeana y patagónica con una antigüedad de entre 11 y 12 mil años (radiocarbónicos) antes del presente. En la primera, los testimonios más tempranos de actividad humana proceden de Arroyo Seco, cerca de la ciudad de Tres Arroyos (Buenos Aires). Allí se han hallado restos superpuestos de varios y sucesivos campamentos indígenas, con un rango temporal de varios miles de años.

Los fechados recientes obtenidos a partir de huesos de animales extinguidos –como el megaterio y caballo americano y que muestran huellas de haber sido partidos o cortados por los antiguos pobladores de la región pampeana– sitúan la ocupación inicial de este sitio en torno a los 12.000 años antes del presente. Muy cerca de allí, en varias cuevas y aleros del sistema serrano de Tandilia, las arqueólogas Nora Flegenheimer y Diana Mazzanti han descubierto abundantes restos indígenas datados consistentemente entre los 10 y 11.000 años antes del presente. En estas cuevas se han hallado fogones, huesos quemados (algunos de un armadillo extinguido) y abundantes instrumentos de piedra, que evidencian un excelente dominio de la talla de artefactos de piedra.

En la región austral el panorama es similar. Hoy sabemos que hace unos 11 mil años había cazadores-recolectores que ocupaban temporalmente cuevas y aleros de la meseta patagónica, en sitios como Los Toldos, Piedra Museo y Cerro Tres Tetas. Estos grupos indígenas debían ser bandas integradas por unas pocas familias que basaban su subsistencia en la caza del guanaco y del caballo americano (especie que se extinguió por completo unos 10 mil años atrás).

Al igual que en el caso pampeano, la tecnología de piedra estaba muy desarrollada y, además, ambas regiones compartían técnicas e instrumentos. Tal como lo ha propuesto el investigador Augusto Cardich, probablemente estas tempranas poblaciones pintaron motivos figurativos en las paredes rocosas de las cuevas; algunos de estos sitios tienen fechados de más de 12.000 años, pero hay fuertes reservas para que sean aceptados.

En el caso de la cueva 3 de Los Toldos (Santa Cruz), se trata de una fecha aislada que dio una antigüedad de 12.600 antes del presente. Hoy sabemos que una sola datación no es suficiente para asegurar la antigüedad de un yacimiento y, por lo tanto, es necesario hacer más análisis radiocarbónicos del mismo nivel para aceptar o rechazar la edad. En el sitio de Piedra Museo (Santa Cruz), por ejemplo, se obtuvo una fecha de 12.800 años; nuevas dataciones logradas por Laura Miotti indican que esta fecha podría ser errada y que la ocupación inicial de la cueva se ubica hacia los 11.000 años antes del presente.  

Hay ya claros indicios de que la mayoría de las regiones del territorio argentino estaban pobladas unos 10.000 años atrás. Los restos de estas ocupaciones se hallan en lugares muy diversos, tales como las quebradas de la Puna, las orillas de río Quequén Grande o las cuevas de la alta cordillera de los Andes. En esta época –hacia el final del Pleistoceno– las sociedades indígenas estaban adaptadas a diferentes ambientes y habían diversificado sus formas de vida. Es a partir de esta diferenciación inicial que se conformaron los diversos grupos indígenas. En una lenta evolución que duró milenios, se fue configurando el mosaico étnico que hallaron los conquistadores en el siglo XVI. Paradójicamente, solo bastaron unos cuantos cientos de años para que los europeos los diezmaran.

FUENTES:
POLITIS, Gustavo. Revista de Divulgación Científica CIENCIA HOY, Volumen 10 Nro. 57 Junio/Julio 2000

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